domingo, 2 de junio de 2013

Hotelazo en Punta Cana: RIU PALACE PUNTA CANA

El Riu Palace Punta Cana es uno de los mejores hoteles del paraíso de Punta Cana, precisamente por ser uno de los más nuevos al haberse inaugurado hace tan sólo 3 años (2007). Exteriormente impresiona por su lujo, ya que su fachada exterior blanca y pulcra, nos avanza lo que vamos a encontrarnos en su interior. Lo siguiente que se puede ver es su impresionante hall de recepción lleno de ventiladores y aire acondicionado para facilitar aún más la estancia, lleno de cuadros y con una limpieza impresionante, todo reluciente, llama la atención a todo el que cruza su entrada giratoria.

Las habitaciones son fabulosas y enormes con cama king-size 2x2 y salón aparte (al ser junior suite), hay que tener en cuenta 2 detalles que la cadena Riu es de las pocas que poseen dispensadores de bebidas alcohólicas en la propia habitación, justo encima del minibar y que conceden gratuitamente la caja fuerte (teniendo que pagarla en el resto de hoteles de la zona), así que una ventaja más. Aunque también le pongo una pega y muy grande, para ser tan bueno debería haber invertido más dinero y ponen en todas las habitaciones mámparas en la bañera de hidromasaje y no las "dichosas" cortinas.

En cuanto a la animación le concedo un 10 estupenda, el mejor animador de todos Bladimir, que es el mejor animador de todo el complejo sin duda alguna!!

Su todo incluido 24 horas era estupendo.

lunes, 13 de mayo de 2013

Mi elección en Samarcanda (Uzbekistán): Hotel ASIA SAMARKAND

 Si la cadena Asia Hoteles se caracteriza por tener sus hoteles ubicados en unas zonas muy céntricas, el Hotel Asia Samarkand se sitúa en la parte más importante de Samarcanda como es la famosísima Plaza de Registan, a tan sólo 1 minuto de la misma.

Mi habitación en el Hotel Asia Samarkand
Todas las habitaciones que dieron al grupo eran más o menos del mismo tamaño, excepto la nuestra y la de otra pareja que estaba ubicada en la planta baja al lado de la piscina y tenía un enorme tamaño, tal vez hasta mal distribuido ya que con tanto sitio en la habitación perfectamente habían podido poner un saloncito y no un par de sillas con una mesita como había, con una cafetera y una tetera encima.

En cuanto a la equipación aunque era de 4 * tenía prácticamente las mismas cosas que en los otros hoteles donde estuvimos alojados como: aire acondicionado, calefacción, minibar, televisión satélite y baño completo con secador de pelo.


Entre las diversas infraestructuras que tenía el hotel podíamos encontrar desde una piscina exterior (ahora vacía por estar en invierno), sauna, sala de masaje, sala de conferencias, restaurante Asia Samarkand, bar nocturno que estaba abierto hasta las 00,00 de la noche y hasta una oficina de cambio de dinero.

Buffet a la hora del desayuno.

El Restaurante Asia Samarkand no me defraudó como algunos en los que estuvimos en nuestra estancia en Uzbekistán, ya que está bien decorado y dispone de un servicio espléndido, del que es imposible quejarse. A la hora del desayuno tal vez sea cuando su buffet sea algo sencillo, teniendo en cuenta que el hotel tiene 4 estrellas y que desayunamos en los otros hoteles más básicos mucho mejor porque no tenía nada del otro mundo tan sólo algún plato más caliente: salchichas, huevos, etc...



 Este restaurante pertenece al hotel Asia Samarkand, el cual de todos los que estuvimos fue el que más gente tenía ya que había un grupo de franceses y otro de alemanes, con lo cual nosotros sólo pudimos entrar al comedor a la hora que habíamos reservado porque me supongo que otra estaría lleno.

El menú al igual que todos los otros: ensaladas, sopas y carnes, aunque aquí nos sorprendió el postre que estaba realizado con hojaldre y nueces, muy rico la verdad... 

miércoles, 16 de enero de 2013

El hotel THE CHEDI, uno de los hoteles más lujosos de Chiang Mai (Thailandia)

El hotel The Chedi en Chiang Mai, me llenó desde que crucé por la puerta de acceso al hotel, hasta el día que me fui, ya que es un verdadero lujo para los sentidos de cualquiera. Se trata de un hotel de diseño, minimalista y ambientado en el estilo Zen Oriental que ha sabido crear un estilo propio yo diría incluso con alma. Aunque tiene cinco estrellas y está centrado en el lujo asiático, según vas conociendo cada rincón del hotel te va encantando más y más ya que no hay nada que no hay nada en el hotel que no impresione al huésped.

Para mi lo más impresionante después de haberme recorrido todo el hotel fue subir a mi habitación y ver las vistas desde mi habitación, ya que aparte de que ves el río Mae Ping, todas las terrazas del hotel son exactamente iguales dando sensación de monotonía, al ver todas las cristaleras igual, con la misma terraza, los mismos sofás, los mismos cojines, etc...


Mi impresionante habitación suite Club Chedi.
Dado mi trabajo como agente de viajes, he podido disfrutar y conocer numerosos hoteles de 5 estrellas por todo el mundo, pero he de reconocer que mi habitación en el hotel The Chedi, me sorprendió tan gratamente que no me importaría volver en cualquier momento. Se trata de una habitación en la cual siguen manteniendo ese estilo Zen Oriental que hay a lo largo y ancho de todo el hotel.

Como buen hotel tipo Boutique tan sólo tiene 84 habitaciones, las cuales se distribuyen en 52 habitaciones deluxe (son las más normalitas) y 32 suites Club Chedi, en mi caso como íbamos en un fam-trip a conocer el hotel nos alojaron en estas últimas para poder disfrutar aún más del lujo asiático.


 En mi suite Club Chedi disponía de 105 metros cuadrados (más que mi propia casa) distribuyéndose entre la cama, una especie de salón, cuarto de baño y terraza. Se componía de una cama de matrimonio King size de 2 metros por 2 metros, justo enfrente había una especie de aparador con una tele de plasma de 42 pulgadas que era giratoria, permitiendo así poder ver la tele desde la cama o verla justo enfrente en el sofá de estilo japonés que teníamos. En ese aparador había un aparato de DVD y CD y un reproductor de iPod.

Lo más original que tenía mi habitación es justo en el lado derecho de mi cama, había una bañera de diseño y justo detrás cerrada con una puerta de cristal la ducha. En cuanto al WC y a los lavabos los teníamos en un cuarto de baño abierto a la vista, excepto el WC que tenía puerta para evitar olores y miradas jejeje...


Por otro lado, la terraza resultaba totalmente increíble sacada de un cuento asiático, con el mismo sofá japonés que teníamos en el salón de la habitación, una mesa con una silla de diseño y una media mampara de cristal imitando al resto de las otras 84 terrazas que todas iban a mirar al jardín minimalista y la piscina.

Piscina, hamacas y sombrillas en el jardín del hotel Chedi.
Este hotel minimalista está decorado de una manera tan original, que ha sabido crear un encanto especial que muchos otros hoteles de 5 estrellas no tienen. Su estilo de decoración está basado en el Zen Oriental y en el estilo minimalista, pudiéndose apreciar en numerosos detalles que vas viendo a lo largo de todo el hotel como en el lobby abierto al jardín creando un espacio amplio y dando sensación de amplitud, con un impresionante jardín perfectamente cuidado hasta el último detalle, con una piscina única creada longitudinalmente y a lo largo de la cual discurre un pequeño lago lleno de nenúfares y flores de loto, etc...

Entre los materiales empleados encontramos la madera de teca en numerosos suelos y paredes, empleando también grandes piezas de arte oriental tanto en recepción como en el lobby como en pasillos, al igual que utilizan unos jarrones grandísimos en espacios sin decoración sabiendo crear así un estilo todavía más minimalista.Su recepción era fantástica y daba sensación de amplitud junto con el lobby al estar totalmente abierto mirando al jardín y a la piscina del hotel. El personal era muy amable, y tal vez la única pega que se pueda poner a este complejo hotelero sea que el único idioma que hablan además del thailandés es el inglés, así que no espéreis hablar o que os hablen en español porque no lo conocen.

 Personalmente lo catalogaría como un precioso hotel boutique con muchísimo encanto y con sabor propio.